Mi historia

Soy Gerardo Cano, fotógrafo de bodas en Castellón con 20 años de experiencia.

Nací en Salamanca, donde viví hasta los 25 años, y estudié Químicas. Durante cuatro años trabajé como químico, rodeado de fórmulas y laboratorios, pero siempre había una cámara esperándome en la mochila. 

Un día entendí que lo que de verdad me emocionaba era capturar lo que no se puede medir: una lágrima a escondidas, un abrazo largo, una risa que se escapa.

Dejé la química y no he mirado atrás.

Gerardo cano exponiendo sus fotografías en galería de arte

¿Cómo fotografío?

Mi estilo es el reportaje de boda documental: natural, cercano y sin posados forzados.

Me muevo despacio, sin que lo notes, y me quedo con lo que de verdad ocurre: los nervios de la mañana, la mirada de tu padre al verte entrar, el baile en el que todos se olvidan de que hay una cámara.

Mi trabajo ha sido reconocido por la FEPFI con méritos y Colección de Honor, y por asociaciones como Wedfotospain, AFCS y Wedding Photography Select.

Trabajo en Castellón, Valencia, Tarragona, Teruel, Zaragoza, Salamanca y por toda España, porque tu boda merece que yo vaya donde estés.

Fotógrafo ttrabjando en verano

Fuera de la cámara

Estoy casado y tengo dos hijas, así que sé lo que vale un recuerdo y lo rápido que pasa el tiempo. Eso me hace cuidar cada boda como si fuera la mía.

Cuando suelto la cámara me gusta salir en moto, sentir la carretera y desconectar, y jugar al pádel con amigos.

Antes de tu boda quiero conocerte: tomamos un café, me cuentas cómo sois y así, el día de la boda, sentirás que fotografía a alguien de confianza. Cuéntame tu historia y te propongo cómo contarla.

Jugando al padel
Hace unos años fotografié una boda en Salamanca, mi ciudad.
En casa de la novia, mientras se ponía el velo, su padre, un hombre de pocas palabras, se quedó mirándola sin decir nada. Le colocó el velo con unas manos que temblaban un poco, y ella le sonrió sin necesidad de hablar. Yo estaba al fondo, sin molestar, y pulsé el disparador.
Meses después, al entregarles el álbum, el padre me pidió esa foto ampliada para ponerla en el salón. Me dijo que esa fotografía expresaba y representaba todo lo que no había sabido decirle ese día.

Por momentos así hago lo que hago.

Si buscas un reportaje de fotos que te represente, llamame.

Reportajes de fotos de boda especiales, sinceros, diferentes, que no pasan de moda y te emocionarán cada vez más a lo largo de años.